viernes, 27 de julio de 2007

El proceso de comunicación en la educación a distancia. Conversación didáctica guiada. Teoría y Realidad.[*]


Dra. Luz Ma. Garay Cruz
UPN-Unidad 097 Sur


Resumen:
Este trabajo forma parte de una investigación sobre el proceso de formación de tutores de sistemas de educación superior a distancia, el uso del correo electrónico y el diseño de materiales didácticos en línea.
La intención es presentar algunos resultados que arrojo el proceso de investigación y específicamente el trabajo de campo, especialmente lo relacionado con el diseño de materiales didácticos en línea y las posibilidades de interacción entre los tutores y los alumnos.


This paper is part of a research about teachers training in order to use e-mail and to developed abilities to design and developed didactic materials for distance education courses.
The purpose is to share some results that were found during the research in three different universities.

El trabajo de investigación fue realizado por Luz María Garay Cruz, quien es Doctora en Ciencias Políticas y Sociales con orientación en Comunicación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Ha participado como responsable de diversos proyectos de educación a distancia. Actualmente es profesora e investigadora de la Unidad 097 Sur de la Universidad Pedagógica Nacional.


Planteamientos iniciales
Para la realización de este trabajo se atendieron los planteamientos que Holmberg y Keegan han expuesto a lo largo de diversos estudios alrededor de los elementos integrantes de la Educación a Distancia (EaD) y de algunos postulados centrados en la importancia de los materiales didácticos en relación con la función del tutor para promover el diálogo didáctico.

De Holmberg (1985:11-12) se ha retomado el concepto de Conversación Didáctica Guiada, mismo que enfatiza que la característica general más importante del estudio a distancia es que se basa en una comunicación no directa entre el tutor y el alumno.


Holmberg considera que el estudio a distancia está organizado como una forma mediatizada de conversación didáctica guiada. El concepto de conversación didáctica guiada tiene que ver tanto con los instructores como los llama Holmberg —en este caso los llamamos tutores—, como con los materiales de estudio o curso. Veamos:

El sistema a distancia implica estudiar por uno mismo, pero el estudiante no está solo; se vale de un curso y de la interacción con instructores y con una organización de apoyo. Se produce así una especie de diálogo en forma de tráfico en ambos sentidos, con intercambios escritos y telefónicos entre estudiantes e instructor u otros elementos que pertenezcan a la organización de apoyo (Holmberg: 1985:13).

Holmberg (1985) establece que existe una relación entre los creadores del curso y los estudiantes, interacción que surge a partir de un estilo de presentación del curso fácilmente legible y bastante coloquial. Una de las ideas que se desarrollo en este trabajo está vinculada con esta afirmación de Holmberg. Si consideramos que en la gran mayoría de los casos el tutor de los cursos a distancia es el mismo creador o diseñador de los materiales didácticos, es necesario que tengan en cuenta la importancia del diseño de los materiales para promover la interacción con sus alumnos.

Los asuntos que plantea Holmberg (1985:26) acerca de las teorías de la educación a distancia, distinguiendo entre teorías de la enseñanza y teorías del aprendizaje, nos permitieron establecer que en el caso de esta investigación estábamos centrados en la teoría de la enseñanza dado que se trabajo sobre el perfil, formación y práctica del tutor, y el desarrollo de sus habilidades didácticas y tecnológicas, lo que conlleva a puntualizar varios asuntos considerados en este trabajo, entre ellos el diseño de materiales didácticos en línea y estrategias de uso del correo electrónico.

De los modelos existentes de la EaD (Baath, en Holmberg: 1985:27), el que más elementos ofrece a este trabajo es el modelo organizador de Ausebel (retomado por Holmberg y Keegan), que destaca la importancia, entre otras cosas, de la organización sistemática y en secuencia del material (vale señalar que en la mayoría de los casos se aplica a materiales impresos pero es posible trasladarla a materiales en línea), en donde se debe prestar atención a la graduación del nivel de dificultad del texto a medida que se van desarrollando los contenidos. Ausebel propone que los textos se redacten de tal manera que promuevan la participación activa, crítica reflexiva y analítica del estudiante. Sobre este asunto ahondaremos con mayor detalle en el apartado relacionado con los materiales didácticos, que desde el punto de vista de quien esto escribe deben responder a esta misma lógica de organización y secuencia.

Siguiendo la lógica de lo hasta aquí expuesto tenemos varios elementos a considerar: la EaD es una modalidad educativa que tiene detrás una serie de estudios teóricos que nos permiten ubicar este trabajo de investigación dentro de algunas posturas.

Estamos situados en una perspectiva de enseñanza (prescriptiva) y en el grupo de las teorías de la EaD que se abocan a la interacción y la comunicación, entre las cuales se encuentra la teoría de la conversación didáctica guiada de Holmberg, porque éstas ofrecen elementos para comprender y analizar el desarrollo de las habilidades técnicas y pedagógicas de los tutores en la promoción de la interacción con los alumnos, ya sea de forma directa y real a través de los medios o indirecta o simulada a través de los materiales, punto en el cual está considerada la propuesta de Ausebel de los organizadores avanzados.

Al trasladar estas ideas al caso específico de esta investigación nos centramos en el tutor del sistema EaD y las habilidades técnicas y didácticas que debe desarrollar para cumplir con dos de las tareas que le son propias: diseño de materiales didácticos en línea, y estrategias para el uso del correo electrónico en la interacción con sus alumnos.

Conversación didáctica guiada de Holmberg

Educación a distancia como una conversación didáctica guiada
Por correspondencia


Conversación internalizada del alumno con el texto o con los materiales
Por teléfono
Por contacto personal
Por correo electrónico
Agregado por la autora
Real
(Directa)
Simulada
(Indirecta)
Conversación con el autor del curso a


Fuente: Cuadro elaborado por la autora basado en Keegan

Capacitación. Desarrollo de habilidades técnico- instrumentales

El asunto de la capacitación tiene relación con la tendencia de la formación tecnológica del tutor, la cual en la concepción de este trabajo está centrada en desarrollar habilidades técnico-instrumentales. En el caso de los tutores de cursos en línea, una habilidad necesaria es el aprender a usar primero las computadoras y el lenguaje multimedia —distintas y diversas paqueterías— para el diseño de materiales didácticos en línea y posteriormente un uso básico del correo electrónico.

Si retomamos la idea de que en este trabajo estamos definiendo la formación de docentes como el proceso en el cual se desarrollan, entre otras cosas, también habilidades técnico-profesionales, encontraremos varios puntos de coincidencia con los autores revisados. En la formación de tutores y el uso de herramientas de Internet, es necesario hablar de la capacitación como una parte elemental del proceso de formación, pues desde nuestro punto de vista es en este momento cuando se desarrollan las habilidades técnico-instrumentales que le permiten al tutor conocer y usar la máquina, lo que se concreta cuando los tutores manejan el leguaje multimedia de la computadora a través de distintos programas de software o paqueterías que les permiten conocer las posibilidades que para el proceso de enseñanza tiene el lenguaje multimedia (imagen fija, imagen en movimiento, sonido), y las posibilidades de interacción que ofrece el correo electrónico para posteriormente diseñar estrategias didácticas concretadas en materiales didácticos en línea que le permitan estar en contacto con los alumnos y retroalimentarlos y guiarlos en el proceso de aprendizaje.

Capacitación. Habilidades técnico-instrumentales
Capacitación.
Desarrollo de habilidades técnico instrumentales

Manejo del lenguaje multimedia

Manejo de correo electrónico






Esquema elaborado por la autora


No se propone la idea de que los tutores se conviertan en expertos en uso de paqueterías de diseño editorial o de páginas web, sino de que manejen algunas paqueterías , las más adecuadas al tipo de contenidos que quieren transmitir y a la infraestructura con la que cuenten, que les permitan el manejo de texto, imagen y gráficos para que conozcan las posibilidades del lenguaje multimedia y puedan diseñar materiales, que además de cubrir los aspectos didácticos, cuenten también con algunas de las ventajas del uso de texto, gráficas e imagen.
Es necesario establecer una relación entre el desarrollo de la habilidad técnico-instrumental del manejo del lenguaje multimedia y el diseño de materiales didácticos en línea, que aunadas a las habilidades didáctico-profesionales pueden ofrecer a los alumnos opciones de materiales que les permitan realizar actividades de autoaprendizaje y autoevaluación en sus propios tiempos y ritmos, y se propicia la conversación didáctica guiada propuesta por Holmberg.

En lo que se refiere a la retroalimentación de la que habla Ausebel, más completa e individualizada, partimos de la idea de que si el tutor maneja el correo electrónico (habilidad técnico-instrumental) podrá diseñar y llevar a cabo actividades tutorales (habilidades didáctico-profesionales) que le permitan establecer una relación en la cual pueda guiar adecuadamente a sus alumnos a través de la conversación didáctica guiada.


Práctica tutoral y conversación didáctica guiada, posibilidades de interacción

Un aspecto más a considerar es la relación del proceso de formación de los tutores con asuntos que tienen que ver más directamente con su práctica tutoral, es decir cómo llevar a la práctica las habilidades técnico-instrumentales y didáctico-profesionales para promover, entre otras cosas, que el alumno tenga acceso a materiales didácticos en línea que a través del desarrollo de actividades de autoaprendizaje y de autoevaluación puedan promover la interacción, la conversación didáctica entre los sujetos del proceso educativo sumada al uso del correo electrónico.

Nuevamente se retoman los planteamientos de Holmberg y Baath, quienes, como ya hemos mencionado, forman parte de la corriente de autores de la EaD centrada en la interacción y la comunicación que a la vez retoma algunos elementos del modelo de enseñanza de Ausebel (organizadores avanzados y aprendizaje significativo) para soportar sus ideas acerca del papel del tutor, los materiales y la conversación didáctica guiada.

En este apartado haremos referencia a lo que Holmberg (1985) define como la comunicación real, comunicación que puede darse por teléfono, por escrito o cara a cara; nosotros agregaríamos la ventaja de las TIC de ofrecer la posibilidad tecnológica de llevar a cabo procesos de comunicación real a través de correo electrónico o los chats. Holmberg establece la necesidad de que para hacer provechosas las sesiones de comunicación (incluso menciona las sesiones cara a cara) se requiere de una integración basada en la planificación sistemática que asigne a cualquiera de las dos opciones (a distancia mediante alguna tecnología o cara a cara), tareas bien definidas en el proceso de estudio.
Holmberg (1985) presenta los propósitos de la comunicación de ida y vuelta, en los cuales nosotros encontramos la posibilidad de establecer una relación entre lo que el autor propone y las ventajas que ofrece el uso del correo electrónico. Veamos:

Los propósitos son:
· Apoyar la motivación y el interés de los estudiantes a través del contacto con el tutor que los estimule.
· Apoyar y facilitar el aprendizaje del estudiante haciendo que éste aplique los conocimientos y capacidades adquiridos, y se sirva de los comentarios, explicaciones y sugerencias de los instructores.
· Evaluar el progreso de los estudiantes para proporcionarles un instrumento por el cual puedan juzgar su situación y sus necesidades educacionales (Holmberg: 1985:87).

A través del correo electrónico la relación entre el tutor y el alumno podría encontrar ventaja en los propósitos antes expuestos, con la posibilidad de estar en contacto diario e incluso hasta un par de veces por día, incluso Holmberg menciona también que además de asesoramiento informativo también puede promoverse el aliento moral.

La propuesta que se hace en este texto es una suma de los diversos factores que mencionan los autores, se coincide totalmente con la postura de Holmberg de diseñar materiales didácticos que promuevan, a partir de la organización de los contenidos, las actividades de autoaprendizaje y autoevaluación, la conversación didáctica entre el autor de los materiales y el alumno. Sin embargo, también coincidimos con la necesidad de establecer una serie de estrategias de seguimiento y motivación de los alumnos de la que habla John Daniel, más allá de los materiales didácticos, para promover procesos de interacción más directos a través del correo electrónico para hacerlos sentir parte de la comunidad educativa, o de los grupos de aprendizaje, es decir buscar un balance entre la independencia que propician los materiales y la interacción con los tutores.

Estas dos tareas son parte de la práctica tutoral, en la cual se deben entretejer actividades que permitan aplicar las habilidades desarrolladas en el proceso de formación tanto en el diseño de los materiales didácticos en línea, como en las estrategias de tutoría e interacción con el uso del correo electrónico.

Al establecer este punto de contacto nos encontramos ante un reto para los tutores, su formación, perfil y funciones, ya que además de cubrir con todas las características que hemos desarrollado en este documento en el cual se resalta la teoría de la conversación didáctica guiada y la necesidad de desarrollar nuevas habilidades, tanto técnicas como pedagógicas a través de un proceso de formación continua; ahora se presenta el reto de diseñar estrategias que les permitan usar el correo electrónico como un instrumento que propicie la interacción entre ellos y los alumnos.

Funciones tutoras del docente en línea a través del correo electrónico

En la EaD existen distintas técnicas pedagógicas de tutoría: grupales, individuales dirigidas y coordinadas por el tutor, trabajo de equipo entre alumnos y otras. Estas técnicas pueden ser trasladadas a los entornos digitales de la red, tales como foros de discusión, pizarrones electrónicos, listas de discusión y — por supuesto— correo con el correo electrónico, es decir la tutoría uno a uno, entre tutor y alumno, una tutoría más personalizada, o aquellas que tienden a promover el aprendizaje colaborativo entre los estudiantes a distancia.

El reto para los tutores es lograr que el uso del correo electrónico trascienda los aspectos administrativos del curso y logre ser empleado como un elemento que promueva la interacción pedagógica entre el alumno y el tutor, que realmente sea empleado como un instrumento que permita avanzar en los cursos en el sentido de la enseñanza y el aprendizaje y no solamente como un recurso que acorta distancias.

Resultados del trabajo de campo en tres instituciones de educación superior.

A continuación se expondrán una serie de conclusiones a las que se llegó después de haber revisado, analizado y contrastado lo expuesto por los actores sociales de este fenómeno educativo y lo que plantean algunos de los teóricos sobre la formación de tutores y el uso de dos entornos digitales.

Para seguir con la estructura expuesta al inicio, las conclusiones se presentarán de manera general y organizadas en los tres puntos centrales:

Formación y desarrollo de habilidades técnico-instrumentales
Diseño de materiales y el papel del tutor
Práctica de los tutores en el uso del correo electrónico


Formación y desarrollo de habilidades técnico-instrumentales
De acuerdo a los planteamientos hechos en la primera parte del texto, el modelo pedagógico en el cual se centró la reflexión, es el modelo de la conversación o diálogo didáctico guiado que plantea Holmberg, y una parte central de ese modelo destaca las funciones de los tutores para promover ese diálogo didáctico a través básicamente de dos cosas: materiales didácticos y espacios de interacción.

Lo anterior se ha desarrollado a la luz de los planteamientos pedagógicos del aprendizaje significativo y si bien este último centra su atención en el alumno y su proceso de aprendizaje, habrá que hacer hincapié en que tanto Holmberg como Keegan retoman algunas de las explicaciones y propuestas teóricas de Ausebel.

Ausebel ubica, entre otras cosas, que las tres habilidades del área de la didáctica que deben desarrollar los tutores de sistemas de educación a distancia en su formación, y que coinciden con la propuesta de Keegan, Holmberg y García Aretio acerca de la conversación o diálogo didáctico guiado, son:

a) Planificación de materiales de enseñanza que faciliten el aprendizaje significativo.
b) Desarrollo y diseño de materiales didácticos con contenidos con sentido.
c) Desarrollo de actividades de retroalimentación individualizada.

Ninguno de los autores revisados habla del desarrollo de habilidades técnico-instrumentales y pedagógico-didácticas como las hemos concebido en este trabajo, mucho menos Ausebel, sin embargo considero que esa es un parte fundamental para llegar a contar con el perfil de tutor que se describe en el modelo pedagógico de la educación a distancia.

Por ejemplo John A. Baath (Keegan, 1994:87) plantea el concepto de la comunicación de dos vías como un elemento central de la educación a distancia y al tutor como el elemento central de su concepto. Este autor resalta la importancia del tutor en este proceso educativo para motivar y orientar a los alumnos, el papel del tutor va más allá de corregir trabajos y asesorar al alumno en sus avances, desempeña el papel principal para vincular a los alumnos con los materiales de enseñanza-aprendizaje. Baath incluso habla de la importancia de que el tutor sea agradable y trate de establecer una relación amable y empática con los alumnos, mientras Holmberg destaca las características personales y la actitud de los tutores para establecer una relación que motive y haga sentir comprendidos a los alumnos, ambos coinciden en estas percepciones.


Algunos puntos de coincidencia entre estos autores son: el diálogo didáctico guiado, destacar la importancia del diseño de los materiales para promover ese diálogo didáctico, destacar el papel del tutor en la construcción y diseño tanto de materiales como de actividades que permitan llevar a cabo el diálogo didáctico.

Al indagar con algunos responsables de sistemas de educación a distancia y tutores del mismo, nos encontramos en primer lugar con una total coincidencia con lo que plantean los autores, resaltan la importancia del tutor en el proceso educativo para motivar y orientar a los alumnos, saben que su papel como tutores rebasa el mero hecho de ser revisor de tareas y asesorar al alumno en sus avances, saben y están concientes de que ellos desempeña un papel importante para vincular a los alumnos con los materiales de enseñanza-aprendizaje, tal y como lo describe Baath.

Eso nos permitió encontrar una primera coincidencia, casi obvia, entre los planteamientos teóricos y la realidad que viven los tutores, situación que ofrece un terreno fértil de trabajo para el desarrollo de sistemas de EaD, pues existe disposición por parte de los tutores para asumir las actividades de su rol.

Aunado a lo anterior los tutores reconocen la necesidad de una formación específica que les permita desarrollar habilidades de uso de la computadora y para el diseño de materiales didácticos adecuados, pero no saben a ciencia cierta en que consisten esas habilidades. Algunos destacan la necesidad de saber usar las computadoras, paqueterías básicamente, punto en el cual estamos de acuerdo, el problema es que se queda solamente en la etapa de capacitación para desarrollar algunas habilidades técnico-instrumentales pero no trasciende hacía la formación pedagógica ni se crea el espacio necesario para lograr la integración de las dos habilidades.

Otros tutores, al igual que algunos de los autores revisados, van más allá del uso y manejo de paqueterías de software, y hablan de la necesidad de usar Internet, así Internet en general, sin tener idea de los diversos recursos que ofrece la Red, la visión que manejan de manera general es Internet como sinónimo de fuente de información, y en algunos casos como sinónimo de correo electrónico.

Se detectó que existe un desconocimiento de las posibilidades de uso didáctico que ofrece la red, sin embargo la mayoría de los tutores mostró interés y reconoció la necesidad de saber usarla , básicamente el correo electrónico y páginas web, y muy pocos usan otros espacios como foros o chats, aunque los conocen.

Aquí se encontró un primer punto de reflexión que contrasta entre los planteamientos teóricos y la realidad que enfrentan los actores de este proceso, mientras los textos hablan de las posibilidades educativas de los entornos digitales de la Red, los tutores no tienen conocimiento real ni formación sistemática en el uso de la computadora como una herramienta didáctica, ni en el uso de la Red y sus entornos, lo que la mayoría de los tutores han recibido es una formación muy elemental e instrumental para operar algunas herramientas informáticas pero no un programa de formación que integre las dos habilidades que planteamos a lo largo del trabajo.

Es necesario aclarar que esta situación varia en cada uno de los estudios de caso abordados en esta investigación, sin embargo las variaciones son mínimas pues se encontró que en la mayoría de los casos los tutores eran casi autodidactas en el uso de las herramientas informáticas y que si bien reconocen la necesidad de una formación, no existen proyectos institucionales que consideren adecuadamente las necesidades reales de los tutores.

Lo anterior no significa que no exista interés por parte de las autoridades correspondientes en las distintas instituciones por ofrecer la formación necesaria, pero los programas y cursos que se ofrecen no proporcionan, a decir de los propios tutores y en mi opinión, los elementos no técnicos ni pedagógicos para detectar y aprovechar las ventajas que ofrece la tecnología.

Diseño de materiales y papel del tutor

Holmberg (1985) establece que existe una relación entre los creadores del curso y los estudiantes. Si consideramos que en la gran mayoría de los casos el tutor de los cursos a distancia es el mismo creador o diseñador de los materiales didácticos, es necesario que tengan en cuenta la importancia del diseño de los materiales para promover la interacción con sus alumnos.

Este es el deber ser de la propuesta, los tutores deberían diseñar los materiales de sus propios cursos y en realidad, según lo que constatamos en las asignaturas en línea y en algunas páginas web de las tres instituciones analizadas, y de acuerdo con lo expresado por los propios tutores, eso no sucede.

En algunos casos los materiales son diseñados por equipos interdisciplinarios de la institución, y son diseños uniformes, cuya única variación son los contenidos de cada asignatura, en otros casos el material es diseñado por alguna persona encargada a nivel institucional que solicita a los tutores el material (texto) de su curso y solamente lo monta en línea sin ningún cambio.

En algunos casos los tutores desarrollan los contenidos de sus cursos, establecen las actividades de aprendizaje y evaluación y tienen espacios en las plataformas o páginas web (según el caso) para montar algunos materiales extra que generalmente son lecturas de actualización o ejercicios de aprendizaje.

Pero la constante es que los tutores no son los que diseñan sus materiales en línea, las razones pueden ir desde el desconocimiento de uso de la computadora, hasta estrategias institucionales que prefieren uniformar los materiales.

Aunado a lo anterior fue visible que el 90 por ciento de la información en los materiales didácticos en línea es texto escrito y no existe uso del leguaje multimedia que ofrece la Red.

Es así que encontramos que los planteamientos de autores como Ausebel, retomado por Keegan acerca de algunos elementos de la teoría sobre aprendizaje significativo y el diseño de contenidos con “sentido” para los estudiantes plasmados en los materiales y el rol del tutor no se han logrado del todo ni en la formación ni en la práctica tutoral.

Recordemos que estamos situados en una perspectiva de enseñanza (prescriptiva) y en el grupo de las teorías de la EaD que se abocan a la interacción y la comunicación porque éstas ofrecen elementos para comprender y analizar el desarrollo de las habilidades técnicas y pedagógicas de los tutores en la promoción de la interacción con los alumnos, ya sea de forma directa y real a través de los medios* o indirecta o simulada a través de los materiales.

Y que al trasladar estas ideas al caso específico de esta investigación nos centramos en el tutor del sistema EaD y las habilidades técnicas y didácticas que debe desarrollar para cumplir con dos de las tareas que le son propias: diseño de materiales didácticos en línea, y estrategias para el uso del correo electrónico en la interacción con sus alumnos.

Es así que en este apartado es en el cual encontramos una mayor distancia entre lo que se propone desde la teoría y lo que se percibió en la realidad de los tutores.


Uso del correo electrónico


Este fue otro de los elementos analizados en los programas académicos y nuevamente aparecen problemáticas que marcan una distancia entre las propuestas de uso didáctico del correo electrónico y el uso real que le dan los tutores que es básicamente para atender asuntos de tipo administrativo.

Uno de los usos más importantes que tiene el correo electrónico en los sistemas educativos es el de ser la base de la tutoría electrónica. Al respecto Bartolomé (1999: 187-191) menciona lo siguiente: La tutoría electrónica debe entenderse como el conjunto de recursos que diseñamos en el entorno global de aprendizaje para responder a las necesidades de relación entre el alumno y el profesor para resolver las dudas.

El correo electrónico es la base de lo que se llama e tutoring y habrá que distinguir dos situaciones: en sistemas de enseñanza a distancia, la tutoría electrónica sustituye o complementa la tutoría por carta o por teléfono (aquella que menciona Holmberg y Keegan), o a los profesores o tutores delegados en un centro de atención. Por otro lado, en la enseñanza presencial la tutoría electrónica sustituye la tutoría por entrevistas entre profesor y alumno.

Y es justamente en la tutoría electrónica a través del correo electrónico en donde se podrían dar otros espacios para promover una interacción didáctica entre el tutor y el alumno, un espacio más directo y personal que permitiría también promover la interacción entre los alumnos, si existiera una concepción didáctica del uso del correo electrónico.

Pero en la realidad la mayoría del los tutores reconocieron emplear el correo electrónico como sustituto del teléfono para atender dudas de tipo administrativo o como receptor de tareas, pero es casi nulo su uso como un espacio para solucionar dudas académicas, o para intercambiar reflexiones sobre temas de sus cursos.


Es así que la propuesta en lo que se refiere a la retroalimentación de la que habla Ausebel, más completa e individualizada en la cual partíamos de la idea de que si el tutor maneja el correo electrónico (habilidad técnico-instrumental) podrá diseñar y llevar a cabo actividades tutorales (habilidades didáctico-profesionales) que le permitan establecer una relación en la cual pueda guiar adecuadamente a sus alumnos a través de la conversación didáctica guiada, se topa contra una realidad frustrante tanto para los tutores como para los alumnos, reduciendo así las posibilidades didácticas que ofrece el entorno digital.

El panorama parece ser desalentador en cuanto a la formación y práctica de los tutores en el uso del correo electrónico y en el diseño de materiales didácticos en línea, y la realidad mostró que existen fuertes contradicciones entre el decir y el hacer, pues si bien por una parte encontramos proyectos escritos que destacan la necesidad de la formación de tutores especializados en educación a distancia en línea, encontramos una ausencia de programas de formación institucionales que atiendan el desarrollo de las habilidades que hemos destacado en este trabajo y que a nuestro parecer serían la base de formación de un tutor que cumpliera con las características deseables en el perfil básico de un docente que transita hacía la educación a distancia.

Bibliografía
Bartolomé, Antonio, (1999) Nuevas Tecnologías en el Aula. Universidad de Barcelona, Instituto de Ciencias de la Educación. España.
Holmberg Börje, (1985). Educación a distancia: situación y perspectivas. Kapelusz, Biblioteca de Cultura Pedagógica, Serie Los nuevos problemas educativos. Buenos Aires, Argentina.
Holmberg, Börje, (1996). Theory and Practice of Distance Education. Routledge, 3a. Reimpresión, USA.
Keegan, Desdomd, (1994). Foundations of Distance Education, Routledge Education, 2ª edición, USA


[*] Este trabajo forma parte de la tesis doctoral “Formación de tutores de sistemas de educación superior a distancia. Uso de correo electrónico y diseño de materiales didácticos en línea” presentada por la ponente en junio de 2006.

1 comentario:

Javier Gonzalez dijo...

En el aula virtual, los alumnos pueden organizarse a través de su correo para trabajar en equipo, así como participar en foros. Por supuesto, pueden acceder todos los días a cualquier hora, así que la flexibilidad de horarios es lo que más les agrada de estudiar en línea. Soy profesor en la UTEL, universidad completamente en línea. http://www.utel.edu.mx