jueves, 26 de julio de 2007

La distancia de la educación, problemas y desafíos de la educación a distancia.


Autores:
Mtro. Arturo Durán PadillaFacultad de Ciencias Política y Sociales, UNAM

Dr. Rafael Reséndiz Rodríguez Facultad de Ciencias Política y Sociales, UNAM

Resumen de la ponencia

En los últimos años se ha supuesto que la incorporación de los medios técnicos resolverán los principales problemas educativos. La educación a distancia se ve favorecida por el desarrollo de las innovaciones de las telecomunicaciones para formar un nuevo modelo que atiende a poblaciones dispersas y facilita el autoaprendizaje. En este sistema la relación entre docentes y estudiantes se transforma y anuncia cambios radicales para la enseñanza tradicional.

No obstante ¿estos sistemas de enseñanza corresponden a las necesidades que requieren satisfacer las sociedades? Este ensayo intenta revisar brevemente algunas de las dificultades que enfrenta la educación a distancia como una experiencia que no puede quedar fuera de la reflexión académica, ni permanecer alejada de los problemas que le impone un contexto institucional y los condicionamientos de la estructura de la formación profesional. En las últimas décadas el desarrollo de la electrónica y las telecomunicaciones ha modificado los patrones para distribuir y consumir información. Este cambio tecnológico influye de distintas formas la organización de la sociedad y resulta innegable su impacto sobre el campo de la enseñanza. No obstante, hoy desde múltiples puntos de vista se cuestionan si tales avances técnicos fortalecen o debilitan las estructuras de la educación tradicional. Este ensayo intenta revisar brevemente algunas de las dificultades que enfrenta la educación a distancia como una experiencia que no puede quedar fuera de la reflexión académica, ni permanecer alejada de los problemas que le impone un contexto institucional y los condicionamientos de la estructura de la formación profesional
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1. El contexto.
En las últimas décadas la educación multiplicó las expectativas del mundo industrial. La transformación de las sociedades avanzadas se ha caracterizado por el cambio de una economía productora de mercancías a otra creadora de servicios. Al mismo tiempo, conlleva la expansión de una nueva inteligencia en las universidades lo que marca la preeminencia de las clases profesionales y técnicas dentro de la estructura del empleo y de la ocupación.

Hoy se contempla la organización de una nueva tecnología intelectual. El conocimiento representa la fuente más eficiente para innovar y crecer. Se impone la teoría sobre el empirismo, la codificación de sistemas simbólicos que pueden utilizarse en diferentes campos y de muy variadas maneras. Daniel Bell, desde la década de los 70s, destacaba ya que la «dirección de la complejidad organizada, la identificación de estrategias para una elección racional en el juego contra la naturaleza, el juego entre las personas y el desarrollo de una tecnología intelectual» representan el mejor instrumento para sintetizar y disponer de interacciones para alcanzar resultados específicos con un alto nivel de aproximación[1].

Por ello no resulta ocasional que durante las últimas tres décadas del Siglo XX la demanda de educación superior haya mostrado un permanente incremento. No obstante, el sistema tradicional de las universidades se ha visto confrontado por grandes dificultades que le provoca la cada vez más numerosa solicitud de aspirantes que buscan encontrar en la educación un medio de ascenso social y un lugar dentro de un mercado altamente competido[2].

Ante la imposibilidad de responder satisfactoriamente a la gran demanda, se ha mostrado que el viejo sistema educativo necesitaba replantear sus contenidos y métodos de enseñanza para preparar el desarrollo de nuevos modelos que respondan a los requerimientos de una instrucción de calidad. Así estamos frente a un nuevo modelo que comienza a conformarse en el mundo contemporáneo: el estudiante deja de ser alumno de tiempo completo; el vinculo entre discípulo y profesor se modifica en una relación bilateral y reciproca; el maestro ya no se desempeña como el eje que concentra conocimientos y la autoridad de la enseñanza; se incorporan dispositivos que forman un sistema sincrónico y que da al alumno la oportunidad de explorar mejor sus recursos y su tiempo. Para algunos autores esto representa el reemplazo de la cátedra tradicional, la conversión del maestro en facilitador de aprendizaje. En otras palabras constituye el fin de la figura del estudiante pasivo que se limitaba a escuchar, anotar y repetir conocimientos que difícilmente se ponían a discusión. Se cuestiona cada vez más al sistema que prioriza la especialización orientado por autoridades académicas jerárquicamente impuestas, y que encadena rígidamente materias, grados, niveles a currículas escolares.

Con la tecnología pareciera ser que la educación renueva sus significados y se reorganizan sus formas tradicionales. El desarrollo de nuevas formas de comunicación interactiva, inmediata, múltiple y abierta, así como la aparición de una gran distribución de publicaciones digitales, ha propiciado la idea de que en el futuro la sociedad estará mejor informada y contará con mayores recursos para renovar los procesos educativos.

En México los antecedentes inmediatos de lo que hoy se conoce como educación a distancia se pueden encontrar en las siguientes experiencias institucionales: "Sistema de Educación a Distancia" (SEAD) de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN). Programa "Universidad en Línea" de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). "Red Nacional de Videoconferencia para la Educación" de la UNAM. Sistema "EDUSAT" de la UNAM en coordinación con la Secretaría de Educación Pública (SEP). Proyecto "EVA" del Instituto Politécnico Nacional (IPN). Sistema "SEIS" del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Programa "Internet 2" patrocinado por diferentes universidades de todo el país.

Este sistema de educación a distancia adquiere diversas formas: Learning and Content Management Systems, Moodle, Mambo, Dokeos, aTutor, Blackboard, WebCT, entre muchas otras versiones. Tales plataformas facilitan la socialización, el intercambio; desarrollan herramientas explicativas y métodos para generar aprendizaje. La mayoría de las plataformas se apoyan en textos, imágenes y colecciones de documentos digitales; emplean foros, correos, chats, wiki, para motivar el interés y la constancia de las tareas del alumno al incorporar audio, video, animación e imágenes de alta resolución con textos de formatos enriquecidos.

Tales modalidades suponen que el profesor deja de ser el eje del proceso educativo mientras que la construcción de materiales y a la participación de los alumnos pasan a constituir los elementos más determinantes de la nueva educación. Una de las distintas perspectivas de la educación parte de entenderla como un acto comunicativo interpersonal, labor en la que participan actores de la comunicación: emisor-receptor, así como el objeto de la misma, es decir el mensaje, el tema o la asignatura de la que se trate.

Los actores del proceso educativo requieren de herramientas para que su mensaje llegue a los receptores de manera efectiva. Por ejemplo, las fórmulas más tradicionales: la voz, los gestos, el gis, el pizarrón, papel, el salón de clase, por citar los elementos más básicos. Sin embargo, la complejidad de las herramientas requeridas en el proceso educación a distancia dependen de su modalidad; es decir, su uso tiene una naturaleza diferente si se trata de un sistema presencial o de semipresencial.

Sabemos que para los autores orientados por la idea de la llamada sociedad del conocimiento, el rol de los participantes en el acto educativo es variable y flexible, por lo que la relación entre maestros y alumnos deja de ser lineal o unidireccional, y comienza el camino de la construcción de un conocimiento sometido cada vez más a experiencias de procesos externos o globales.

De ahí surge la necesidad de auxiliarse con diferentes y renovadas herramientas de comunicación en un sistema de relaciones síncronas y asíncronas. Bajo esta dinámica el sistema se caracteriza por:

a). Los ritmos de avance en los contenidos no son los mismos entre todos los alumnos. Este tipo de sistema reduce los desfases entre estudiantes que han entendido rápidamente un tema y aquellos que muestran rezagos de aprendizaje.

b) Los alumnos introvertidos, por lo general encuentran en la comunicación escrita y asíncrona, una descarga de presión cuando se les pide que participen u opinen acerca de algún tema, ya que no pueden darse el tiempo necesario para pensar y redactar su participación.

c) La comunicación asíncrona, más frecuente en la educación a distancia, por lo general, resulta atractiva para los alumnos que trabajan o no tiene tiempo para dedicar un horario específico a su estudio. La dispersión geográfica, el manejo de distintos usos horarios, no constituyen obstáculos a la iniciativa y al trabajo de estos alumnos.

d) Aunque muchas veces los alumnos disponen de algún sistema de correo instantáneo, las múltiples actividades de cada uno de ellos convierten a este servicio en asíncrono, ya que se envían mensajes que no necesariamente son contestados de modo inmediato debido a las diferencias de tiempo de conexión del resto de integrantes del grupo.

No obstante, al observar las amplias posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías o de experimentar las ventajas que brinda los multimedios, la pregunta que constantemente se plantea es la de: ¿por qué la educación a distancia no ha logrado aprovechar estos recursos para crear un mejor sistema de enseñanza?, o ¿por qué países con alto desarrollo tecnológico aún no han logrado la generalización de su utilización en las escuelas? Las posibles respuestas difícilmente se pueden encontrar en nociones preconcebidas. Hay que observar un aspecto relevante del problema que vive la educación a distancia. Destaca el equívoco que surge cuando se piensa a la técnica como eje general de la educación a distancia. Se sobrestima mecánicamente al sistema como un recurso técnico por encima de su valor como herramienta pedagógica complementaria. Como resultado el alumno cuenta con mayor cantidad de información, pero no dispone de instrumentos eficientes para interpretarla; paradójicamente sabe más, pero conoce menos. Se piensa en el alumno como un individuo con capacidad de realizar múltiples tareas dentro del proceso de aprendizaje: lee, escucha, escribe, piensa simultáneamente gracias a las oportunidades que le brindan los multimedios. Sin embargo, pareciera que algunos alumnos se mueven más por el interés de creer que por el ánimo de conocer. Mucho de las falsas expectativas se encuentran estancadas en las ideas globales que se tienen de la técnica. En el fondo subyace el supuesto de que las nuevas tecnologías todo lo van a ocupar y todo lo van a transformar. No obstante, las plataformas tecnologías por sí mismas no implican un mayor desarrollo, ni un mayor enriquecimiento de las economías si se dejan de considerar las consecuencias del empleo que se hace de ellas.


En contrapartida la instrucción a distancia no siempre ha conllevado un uso provechoso para el desarrollo del conjunto de la sociedad[3]. En todo caso, las dificultades de la educación a distancia pueden ubicarse dentro de su propio desarrollo y en las maneras en cómo la tecnología ha tratado de integrase al proceso de enseñanza.
En el Reino Unido aún no existen medidas efectivas sobre los procesos de acceso a Internet para consultar y copiar las innumerables fuentes de información. Aunque se han instalado programas de control para comparar los trabajos escolares con artículos en la red, el plagio de tareas continúa presente y cada vez mas constituye una marcada tendencia entre estudiantes del sistema de educación a distancia[4] e incluso del presencial. El plagio es el mot d’ordre de la “producción” de conocimiento del estudiante”.

Mientras tanto en los Estados Unidos el cambio de rol de profesor a facilitador es también un factor que contribuye a la desconfianza sobre el nuevo sistema educativo. La calidad de facilitador, para muchos profesores tradicionales, se sujeta al suministro de fuentes de información necesarias para el estudiante; pero tal condición no responde adecuadamente a las situaciones docentes del proceso didáctico. Dicho de otro modo, los profesores enfrentan el reto de ser sustituidos por su renuncia a desempeñarse como facilitadotes educativos[5].

Hay un punto fundamental que es necesario resolver: ser facilitador es una concepción anglosajona que no responde al desafío de la enseñanza a distancia. Cierta corriente francesa de la educación a distancia propone la noción de acompañante, y no de facilitador, pues el compromiso cambia radicalmente: se rescata la vieja noción de la universidad de la Edad Media en la que el aprendiz está en relación directa con el maestro que enseña el oficio. El maestro es un acompañante casi personal del aprendiz en su proceso de formación. El papel de tutor deja de ser el de un simple mediador entre el conocimiento y el dicente, para convertirse en el eje de su aprendizaje. Se rescata la noción de maestro.

Problemas que obstaculizan la educación a distancia

Si bien es cierto que la tecnología muestra múltiples potencialidades, sus recursos continúan desaprovechándose como si se tratara de simples herramienta de apoyo o comunicación. En rápida recapitulación entre los distintos problemas que enfrenta la educación a distancia destacan:

- Ausencia de políticas educativas. La falta de creación de esta base no permite definir ni precisar normas, limita las habilidades complementarias de los participantes, disuelve las responsabilidades de los administradores, torna indiferente a la crítica y al mismo tiempo cancela las oportunidades de comunicación en todo el sistema. Al no existir un plan integral de acciones programáticas no hay diagnósticos sobre el uso real de los recursos técnicos ni valoración de las posibilidades metodológicas. En su caso extremo, la inadecuada planeación motiva los temores de los profesores para incorporarse al sistema lo que refuerza la incomodidad y el miedo al cambio.

- Prevalece una amplia generalización de estudios. Todavía se discute como si se tratara de un solo problema, cuando la realidad es múltiple, amplia y compleja. No son los mismos problemas que padece en los niveles intermedios que los que padecen los grados superiores de la educación; como tampoco son semejantes los problemas de las instituciones públicas a los de la iniciativa privada o de organismos empresariales dedicados a ofrecer servicios educativos de modo comercial.

- Contenidos. Hay quienes abandonan los cursos porque les resulta extenuante el trabajo de grandes cantidades de lectura. Eso advierte el desequilibrio de los programas entre grandes cargas de lectura y poco trabajo en línea.

- Homogeneidad y compatibilidad.
El problema de las habilidades refleja ausencia de homogeneidad del uso entre los usuarios. El problema no sólo está en los inadecuados contenidos de los cursos sino también en la deficiente comunicación. Mientras no se homologue la capacitación para el empleo de las herramientas tecnológicas entre quienes trabajan a distancia, difícilmente se podrán aprovechar con integridad las ventajas de los multimedios.

Prevalece incompatibilidad entre las distintas tecnologías empleadas. Al intentar conectarse y participar en videoconferencias con un Modem de 56kb simplemente no puede lograrse debido a la insuficiente capacidad del dispositivo frente a las demandas de memorias de los archivos y recursos de la plataforma por los que se distribuye la información. Frente a esta incompatibilidad y al limitado soporte técnico, muchos usuarios entonces se cuestionan: "para qué usar o invertir esta tecnología si no opera adecuadamente".

En suma, el problema pareciera simple, pero su frecuencia deteriora la continuidad del proceso. El aprendizaje en línea no podrá realizarse hasta que se logre equilibrio de contenidos de los programas, homogeneidad en el empleo de los recursos del sistema y compatibilidad con los servicios de telecomunicaciones.

- Resistencia de los profesores al cambio. Un gran número de docentes no están interesados en los nuevos recursos tecnológicos, e incluso algunos tienen actitudes de desconfianza y los creen riesgosos. Hay grupos numeroso que se siente impotentes ante la técnica. Creen que no podrán conocerlos, ni manejarlos suficientemente para incorporarlos al trabajo docente. Al mismo tiempo, una cantidad importante del profesorado requiere capacitación básica para poder trabajar con los nuevos recursos y también sugerencias acerca de la utilización didáctica y las posibilidades educativas. A este complejo conjunto de inconvenientes se suman otros puntos de vista no menos equivocados. Entre los errores más comunes al pensar este tipo de educación sobresalen los de:


- Considerarla sólo como opción para estudiantes que tienen problemas de distancia y horario.

- Suponer que la educación en línea es diferente del sistema presencial, pero al que no se le crean sistemas propios de enseñanza.

- Colocar mecánicamente los contenidos de los programas presenciales. - Esperar respuestas inmediatas.


Un aspecto extra por considerar lo constituye el recuento acerca de cómo los elementos de la propia educación a distancia hasta ahora no se han vinculado de modo integral. Prevalece un inadecuado manejo de recursos; en tanto que las relaciones entre estudiante, educador y sistema escolar están desintegradas. Dicho de otro modo, contamos con nuevas tecnologías pero las seguimos empleando como viejos sistemas de comunicación bajo antiguos métodos de enseñanza. Ante tal falta de correspondencia habría que pensar que este conjunto conforma un amplio mosaico de factores.


Los componentes de la educación a distancia no solamente deberían operar bien, sino además funcionar adecuadamente en combinación con el resto del sistema. Un buen sistema demanda la definición de tipos de usuarios; determinar áreas de conocimiento; interfases de consulta y actualización; elección de adecuados proveedores; construcción de recursos electrónicos y plataformas propias; y por supuesto de asesores capacitados.


Habría por hacer que la tecnología, que hoy permite mover una economía basada en la riqueza física o bancaria, alcance también a desplazar la riqueza intelectual. Los países que han entendido la necesidad de incorporar la tecnología a la educación son los que están dominando los mercados[6]. En efecto, el sistema de educación a distancia puede presentarse como una opción que permite a los estudiantes, que por múltiples motivos, se ven imposibilitados a incorporarse o a asistir a un sistema presencial, también conocido como escolarizado.


Además de que por sus características, el sistema de educación abierto posibilita organizar el tiempo de estudio de los alumnos conforme a objetivos determinados. Pero ¿de qué depende el éxito? De que el sistema esté bien diseñado, que su plataforma sea bien integrada. Ello demanda planes de estudios bien organizados; requiere de actualizar la operación y el manejo de la plataforma; fijar procedimientos; mantener vínculos con los alumnos; organizar la participación del grupo; resolver inquietudes y dudas; facilitar el conocimiento. Por tanto, el modelo en línea y a distancia no puede concebirse con la misma lógica de un modelo presencial, ni en el tiempo, ni en el espacio. Si no, para que es en línea y a distancia.


Esto significa que no se puede ofertar el acceso al conocimiento con un sistema lineal de contenidos, como si fueran asignaturas de un sistema presencial. Las currículas deben ser modificadas en relación a las del sistema presencial, así como las formas de evaluación. Los contenidos, al menos su jerarquización, debe variar. Los textos que apoyen las “asignaturas” deben ser originales y ad hoc. No en texto, sino en hipertexto. Los tutores se deben capacitar para este modelo, que a todas luces es mucho más exigente que el presencial, ya que las competencias de un tutor son considerablemente distintas a las de un docente presencial.


Los tiempos de estudio no deben estar defendidos a la par del sistema presencial. Cada quien estudia a su tiempo y según su disponibilidad. No sólo es cuestión de acceso a las tecnologías que, por cierto, si el estudiante en línea no tiene acceso a la banda ancha, es imposible interactuar en un sistema en línea. La oferta de conocimientos debe recurrir a los lenguajes audio-escrito-visuales, no sólo al documento escrito. Y lo más importante: si el dispositivo en línea no es evaluado permanentemente, a fin de detectar sus fallas y sus resultados, en términos de eficiencia terminal, no tiene sentido invertir en ese modelo si no resuelve el problema de la eficiencia del sistema presencial. Sería populismo tecnológico. Hace diez años se previnos que si continuamos con la misma lógica de implementación de la enseñanza en línea y a distancia, las universidades serán a distancia y en línea para las mayorías; sin embargo para las élites, las universidades serán presenciales. El propósito sería diseñar dispositivos inteligentes y eficientes de enseñanza en línea y a distancia.


A manera de conclusión


1. La tecnología en la educación no es algo que se defina en el futuro. Por el contrario, es un presente que demanda nuevas respuestas y al mismo tiempo agrega nuevas dificultades y complejos problemas al proceso de enseñanza.

2. Los recursos que aportan las tecnologías en la educación han mostrado capacidad para mejorar la calidad de la educación y sus alcances abren oportunidades para mejorar la calidad de vida de personas con discapacidades, aunque no siempre resultan las soluciones más económicas o las más adecuadas para todos los estudiantes.

3. Los problemas del nuevo modelo de educación producto de la pasividad de los alumnos, del inadecuado funcionamiento de los medios y del deficiente diseño de programas, obligan nuevamente a concentrar la atención en el instructor como eje del proceso educativo.
Finalmente, ¿cuáles serán las transformaciones del sistema de educación a distancia a corto, mediano, largo plazo? Entre las experiencias más provechosas destacan: la construcción y preparación de módulos escalables; el desarrollo autónomo o compartido; los convenios de colaboración; la integración de recursos digitales; los usos de estándares internacionales; así como los usos adecuados de la información. Hoy la pertinente integración de cada uno de los factores del modelo de enseñanza depende de una base de política educativa para darle sustento y asegurar las pautas particulares de su desarrollo. Ante la ausencia de instituciones que la respalden, el problema anticipa la imposición de sistemas que privilegian un modelo de prototipos preestablecidos y una enseñanza orientada más por criterios comerciales.


Referencias

Distance Learning in Higher Education. 1999, December 7. CHEA Update, number two. Council for Higher Education Accreditation.

Freitas, Tom Sheldon’s Linktionary, 1998, pág 366-67 http://www.linktionary.com/s/sync_comm.html

Freitas, F., Myers, S., & Avtgis, T. Student Perceptions of Instructor Immediacy in Conventional and Distributed Learning Classrooms. Communication Education 47(4), 366-72;1998.

Blumenstyk, G. A Philanthropy Puts Millions into Asynchronous Learning. Chronicle of Higher Education, A23-A24, 1998, November 13.

Carr, S., After Half a Course, a Professor Concedes Distance Education Is Not for Him. Chronicle of Higher Education. Online, 2000, March 28.

Bell, Daniel, El advenimiento de la sociedad posindustrial, Alianza Editorial, 1976.

Dietrich Bracher, Kart., La dictadura alemana, tomo II, Alianza Editorial, 1973.

Dorociak, S., Distance Education: A First Hand Account and Advice. StudentNow, 2000, March 27).

Murphy, J., Virtual Time Computer-Mediated Distance Learning versus the Carnegie Model. In G. Hawisher & C. Selfe (Eds.), Literacy, Technology, and Society (pp. 239-44). Upper Saddle River, NJ: Prentice Hall. (1997).

Neff, J. (1998). From a Distance: Teaching Writing on Interactive Television. Research in the Teaching of Writing, 33(2), 136-157.

John D. Murphy, Extols the virtues of asynchronous teaching over a traditional FTF course, http://www.definethat.com/define/270.htm



Notas
[1] Daniel Bell, El advenimiento de la sociedad post-industrial, p 25.
[2] Para Almenara Casas en La educación a distancia soportada en nuevas tecnologías: ¿un modelo generador de mitos? las nuevas tendencias educativas están en: la masificación, la diversidad y la combinación de estudio-trabajo.

[3] Con éxito el Partido Obrero Nacional Socialista, el que llevó a Hitler al poder, entre abril de 1929 y mayo de 1930 alcanzó a capacitar a más de 2000 activista a favor la causa nacional socialista. El método empleado era memorizar textos, hacer prácticas de oratoria frente al espejo incorporando técnicas de teatralización. Era una incansable preparación de agitadores y activistas políticos, que por esa vía llegaron a movilizar asambleas multitudinarias en comunidades rurales distantes de los centros urbanos de Alemania. En Karl Dietrich Bracher, La dictadura alemana, tomo II, p: 242 y 243.
[4] “El plagio afecta el desempeño de los alumnos en los exámenes más que cualquier otra condición externa, y los casos que más llaman la atención están vinculados al uso del Internet”; en http://news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/wales/4965790.stm
[5] “La unión de profesores teme que el uso de personal no docente para monitorear los exámenes, puede empeorar el problema”, en http://www.mtsu.edu/~itconf/proceed98/mhricko.html

[6] Recientemente un analista comentaba: Microsoft propone a las mejores universidades: "Quiero llevarme a los 10 mejores alumnos". Solo para mencionar un ejemplo, en el Instituto Tecnológico de Monterrey a los 30 mejores los lleva Microsoft una semana al estado de Washington; los entrevista durante cuatro días y les da tres días de vacaciones y termina contratando a los mejores alumnos. Lo mismo pasa en India, en China donde concentran a los mejores, lo que muestra que la economía y la educación son actividades portátiles.

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